Por Javier Martínez
A mi parecer, la humanidad tiene dos leitmotiv: los apocalipsis y la tecnología. Los primeros los asocio a una “super estructura” (diría Marx) relacionada a las necesidades psicológicas como el thanatos freudiano (instinto de muerte) y al instinto dionisiaco de autodestrucción (casi veo sonreír a Nietzsche y a Margarita Carrera). La tecnología como letmotiv, por su lado, es considerada el omnipresente motor del desarrollo histórico occidental si se le concibe como el conjunto que incluye al Ipad, al GPS, al Facebook y la palanca simple.
Esto viene a colación por una noticia publicada ayer en Yahoo!, donde se afirma que en el 2013 habrá un nuevo armagedón tecnológico (ya hubo uno a finales de 1999, para los que no recuerden se llamó Y2K). Según esta noticia, la NASA (paradigma de la ciencia postmoderna, si tal término tiene alguna lógica) pronosticó erupciones solares que dejarán sin funcionamiento buena parte de los sistemas informáticos que actualmente permiten la vida moderna: coordinar el tráfico aéreo, transmitir publicidad por televisión, bajar pornografía gratuita de internet e, incluso, encender la cafetera a distancia (¡¿?!).
Lo triste, es que al reunir todos estos datos tenemos una ecuación trillada: sol = estrella; 2013 ± 2012 = profecía maya. Me pregunto cuántas películas más sacarán antes del 21 de diciembre 2012 sobre esta triste casualidad; y digo triste porque solo respalda el ya gastado estereotipo de “civilización pacífica y científica” que existe sobre los mayas, donde se supone que habían tantos astrólogos como hoy hay vendedores callejeros de tarjetas telefónicas. ¡Si tan solo los herederos del Chilam Balam pudieran demandar por derechos de autor…!

