Mucho hemos discutido acerca del formato de los libros (digital versus impreso), pero los prejuicios (algunos merecidos) respecto de las nuevas generaciones de lectores son afrontados en este anuncio, creado para un sello editorial de la casa británica Penguin. Como lo especifica Mashable, este anuncio resulta un tributo a comerciales similares (uno de ellos, un mensaje político argentino), lanzados en el 2006 y el 2007, pero el concepto aplica a los retos de la industria editorial. Cómo cambia el mensaje dependiendo de cómo lo leamos (en este caso, en pantalla).